Archivos para marzo 28, 2009
Mundo viejuno
Hoy quiero denunciar el abandono que sufren los mayores de nuestro país, víctimas de un Estado que solo les recuerda a la hora de recaudar votos.Y cuyo más que merecido respeto por parte de la sociedad ha caído en el olvido dando lugar a un desprecio propio de la ignorancia.
Nuestros mayores, que sufrieron la miseria de la guerra, que tuvieron que luchar a la fuerza contra hermanos y amigos para vivir sin libertad, que contando las lentejas pasaron hambre para dar de comer a nuestros padres, que entregaron su vida para que hoy gocemos de un mundo mejor. Una generación que pasó más calamidades de las que nosotros tendríamos en dos vidas juntas. Se ríen ellos de la crisis. Lo que no les debe hacer ninguna gracia es la falta de respeto y la ingratitud que sufren por parte de una sociedad olvidadiza e indigna de un legado social-económico logrado a golpe de cruel sufrimiento.
Señoras y señores que lo han dado todo y más, para recibir tan solo una mísera pensión de 300 ó 400 euros! Una generación castigada de principio a fin.
Se me cae el alma al suelo cuando veo a un niñato pegar un tirón de bolso a una señora de 80 años, que a duras penas camina hacia el mercado con unos pocos euros para comprar la oferta del día, condicionada por un paupérrimo presupuesto con el que han de hacer malabares para cubrir los gastos del mes.Ese niñato sin escrúpulos difícilmente será arrestado, y de ser así, en la calle le ves de nuevo una hora después buscando más víctimas indefensas.
Abuelos y abuelas de tod@s que son sometidos a duras presiones por unos crápulas, que los quieren despojar de la casa en la que vivieron toda su dura vida y que pagaron peseta a peseta con el sudor de su frente, para construir viviendas nuevas y lucrarse a su costa, a costa de una vida entregada a nuestro bienestar. ¿Quien les defiende?
Maltratados en innumerables ocasiones por los que velan por su salúd.Chantajeados y robados por sus cuidadores. Olvidados y abandonados a su suerte por sus propios hijos..
A penas se ven buenos gestos de los jóvenes hacia los mayores.Pocos son los que se levantan de su asiento en el transporte público para cederlo a un anciano.Pocos ven más allá de las arrugas y las manías propias de una edad avanzada.
El hedonismo propio de una sociedad sucumbida al consumismo compulsivo, unos valores mermados, casi desaparecidos por la imperante superficialidad de nuestros días, y la más ingrata ignorancia en la que crecen nuestros jóvenes conforman el peor de los agradecimientos a unas castigadas vidas llegadas al ocaso no exentas aún de sufrimiento e incomprensión.
Vergüenza!







